
Una manera manipulativa para trabajar el otoño es a través de bandejas sensoriales. Para ello, hemos creado una gran bandeja con elementos propios de la estación como piñas, hojas secas, frutos, etc.
Con dicha provocación incitamos al juego, a la exploración y al aprendizaje de forma libre y autónoma. Centramos la atención en el proceso y no en obtener un resultado final.